Harina de insectos y lípidos.
Listos para entrar en mercado

La puesta en mercado de estos productos, ya en sus últimas fases de desarrollo, se encuentra principalmente limitada por la situación regulatoria actual en la Unión Europea. En Feedect estamos destinando gran parte de nuestros recursos y esfuerzos para poder comercializarlos tan pronto como la reglamentación lo permita.

La harina de insectos
como fuente de proteínas
alternativa y versátil.

¿Qué es la harina de insectos?

Aunque se utiliza habitualmente el término harina debido a su apariencia, similar al de una harina integral convencional, la mayoría de las características de la harina de insectos son notablemente distintas.

En definitiva, se trata de un producto alimentario en formato de polvo seco, con alto contenido en proteínas, obtenido a partir de insectos. Para el caso de la harina de grillos el contenido de proteínas puede alcanzar el 72% mientras que para el tenebrio se sitúa entorno al 55%. Su formato lo hace apto para uso en distintos ámbitos alimentarios.

 

¿Cómo producimos nuestra harina de insectos?

El proceso de obtención de harina de insectos resulta similar al de obtención de la harina de pescado, utilizada en la alimentación de peces de piscifactoría. De forma resumida, el proceso consta de las siguientes etapas.

1. Sacrificio
2. Escaldado
o cocción
3. Secado
4. Enfriamiento
5. Molienda
  1. Por congelación rápida, minimizando el sufrimiento de los animales.
  2. Para reducir la carga microbiana.
  3. Por procedimientos térmicos o de microondas, permite reducir el contenido de agua del insecto evitando la actividad microbiana futura.
  4. En condiciones de baja humedad para evitar el deterioro del producto por reabsorción de humedad ambiente.
  5. Utilizando molinos para industria alimentaria.

Aunque con variaciones en el proceso, la obtención de harina de insectos puede extenderse a gran cantidad de especies, nuestro trabajo en este campo se centra en la obtención de harina de grillos y harina de tenebrios.

Posibles usos de la harina de insectos

Los posibles usos de este producto se engloban dentro de dos grandes campos. 

En lo que respecta a la nutrición humana, tanto la harina de grillos como la harina de tenebrios, su versatilidad y facilidad de manejo permiten utilizarlas en la elaboración de gran cantidad de alimentos. El objetivo es incrementar el contenido en proteína de estos utilizando una fuente de proteínas alternativa más sostenible que las convencionales. Por ello, resulta habitual encontrar fabricantes que incorporan harina de grillo o tenebrio en productos tales como panes, snacks, hamburguesas de base vegetal o helados.

En el campo de la alimentación animal, permite ser incluida en la formulación de piensos para ganado, sustituyendo a las fuentes de proteína tradicionalmente usadas en este sector, como la harina de pescado o de soja.

 

Lípidos de insectos como
fuente de grasas poliinsaturadas

¿Qué son los lípidos?

Los lípidos o aceites de insecto son un producto en formato líquido que contienen la fracción grasa de los insectos procesados. Algunos de ellos son ricos en ácidos grasos poliinsaturados tales como el Omega-3 (45 % aprox.) y Omega-6 (31 % aprox.)

Aunque puede obtenerse a partir de distintas especies, nuestro trabajo se centra en la larva del escarabajo Tenebrio Molitor.

 

¿Cómo se obtienen estos lípidos?

Para mejorar la eficiencia del proceso, la extracción de estas grasas se realiza dentro del proceso de obtención de la harina de insectos. Los métodos de extracción mecánica, en particular en frío, permiten preservar todas las propiedades de este producto. No obstante, existen otros sistemas, como la extracción con disolventes también interesantes a una escala industrial.

La extracción de lípidos permite obtener también una harina de insectos desgrasada y, por tanto, con un contenido proteico aún más elevado.

 

¿Para qué sirven estos lípidos?

Este producto se destina fundamentalmente a la elaboración de piensos, por su perfil lipídico y aroma, además de valores óptimos de viscosidad y densidad. Sin embargo, en el campo de la alimentación humana, la investigación avanza para incluir estos aceites en distintos productos como sustitutos de grasas animales convencionales.

Marco regulatorio

En el ámbito europeo cualquier nuevo producto o ingrediente que desee introducirse en la cadena alimentaria ha de ser autorizado para ello. La normativa de aplicación y con ella el proceso de autorización es distinto según se trate de un producto destinado directamente a alimentación humana o uno cuyo uso esté relacionado con su inclusión en la dieta de alguna especie animal.

Comer insectos está cada vez más cerca

En lo que respecta al ámbito de la alimentación humana en la Unión Europea, la decisión de cuándo y cómo podremos comer insectos queda al amparo de la reglamentación de Nuevos Alimentos (Novel Foods). En este sentido, el proceso de autorización se inicia a través de la solicitud de autorización a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) de una entidad o empresa interesada. En relación con los insectos, ya sea harina de grillo o tenebrios deshidratados, la autorización ha de darse para cada una de las especies y formatos que se pretendan comercializar.

En estos momentos existen diversas solicitudes de autorización ya presentadas (pueden consultarse a través de la web de la Comisión) sobre las que esta debería pronunciarse favorablemente en el transcurso de este año, permitiendo ya la comercialización de algunas especies de insectos.

Ahora bien, si aun estamos pendientes del pronunciamiento de la comisión, ¿por qué ya se han comercializado productos a partir de insectos?

El motivo principal es la combinación de dos hechos relevantes. Primero, la disposición transitoria del Reglamento (UE) 2015/2283, que entró en vigor el 1 de enero de 2018, la cual estableció que en aquellos países en los que se había comercializado legalmente insectos y productos derivados antes de esa fecha, podrían continuar haciéndolo hasta el 2 de enero de 2020. Segundo, el principio de reconocimiento mutuo, que implica que cualquier producto vendido legalmente en uno de los países de la UE se podrá vender en cualquier otro país de la UE, aunque no cumpla todas sus normas técnicas.

Insectos para alimentación animal

En relación con el uso de insectos en la ganadería los primeros pasos en el ámbito legal se dieron a través del Reglamento (UE) 2017/893, vigente desde el 1 de julio de 2017, donde se establecieron las primeras bases normativas en el uso de harina de insectos en acuicultura. En el mismo, se regula desde qué especies de insectos concretas pueden utilizarse hasta las restricciones que aplican a la alimentación de estos.
Adicionalmente, la legislación europea se encuentra avanzando en la regulación del uso de la harina de insectos en otros sectores ganaderos como el porcino y el avícola.

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